La Lucha Contra el SPAM

Configuración de correo para que no llegue a spam
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A lo largo de la última década, términos como SPAM, phishing o el poisoning mailing han ganado popularidad entre correos de particulares.

Como todos sabemos, el correo electrónico es una herramienta esencial para la comunicación empresarial.

Sin embargo, una de las mayores frustraciones que enfrentan los clientes y empresas por igual es la aparición de sus correos electrónicos en la carpeta de spam de los destinatarios.

Garantizando registros SPF correctamente configurados

Este problema no solo afecta la entrega efectiva del mensaje, sino que también puede dañar la reputación y la credibilidad de la marca. Aquí es donde entra en juego la configuración adecuada de los registros SPF (Sender Policy Framework).

El SPF es un mecanismo de autenticación de correo electrónico que ayuda a prevenir el correo electrónico fraudulento al verificar que los mensajes provienen de dominios autorizados.

Sin embargo, cuando los registros SPF no están configurados correctamente, los servidores de correo pueden interpretar incorrectamente los correos legítimos como spam, lo que resulta en una entrega inadecuada o en la clasificación errónea de los mensajes.

La problemática para los clientes es multifacética. En primer lugar, el correo no deseado puede llevar a una disminución en la eficacia de las campañas de marketing por correo electrónico, ya que los mensajes importantes pueden no llegar a la bandeja de entrada del destinatario. Esto puede resultar en una pérdida de oportunidades de ventas y en una reducción en la participación del cliente.

Además, la confianza del cliente se ve comprometida cuando los mensajes legítimos son marcados como spam. Los destinatarios pueden percibir a la empresa como poco profesional o incluso dudar de la autenticidad de los correos electrónicos legítimos en el futuro, lo que puede afectar negativamente las relaciones comerciales.

Para garantizar que los registros SPF estén correctamente configurados y mitigar estos problemas, las empresas deben seguir algunas prácticas recomendadas:

  1. Auditoría y mantenimiento regular: Es crucial realizar auditorías periódicas de los registros SPF para garantizar su precisión y relevancia. Los cambios en la infraestructura de correo electrónico, como la adopción de nuevos proveedores de servicios, pueden requerir ajustes en la configuración SPF.
  2. Implementación de políticas de correo electrónico: Las empresas deben establecer políticas claras sobre el envío de correos electrónicos y asegurarse de que todas las partes involucradas las cumplan. Esto incluye educar a los empleados sobre las mejores prácticas de correo electrónico y la importancia de la autenticación SPF.
  3. Monitoreo y respuesta proactiva: El monitoreo constante de la entrega de correo electrónico y la respuesta proactiva a los problemas de clasificación de spam son fundamentales para mantener una reputación de remitente sólida. Las empresas deben estar preparadas para abordar cualquier problema de entrega de correo electrónico de manera rápida y efectiva.

Es por ello que en Grupo Zas, nos aseguramos de una correcta funcionalidad del email de nuestros/as clientes. Ya no solo a nivel de funcionamiento y optimización, sino también a nivel de seguridad.

La configuración adecuada de los registros SPF es un aspecto crítico en la lucha contra el spam y en la garantía de una entrega de correo electrónico efectiva. Al seguir las mejores prácticas por nuestro equipo y mantener una vigilancia constante, siempre podremos anticiparnos a proteger tu privacidad y maximizar el impacto de sus comunicaciones por email.

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